Después de que el Partido Popular pidiese su dimisión, Pedro Antonio Sánchez, presidente de Murcia ha dimitido. Ayer la Audiencia Nacional abrió una investigación por sus implicaciones en la trama Púnica siendo imputado por fraude, cohecho y revelación de secretos. Sánchez había conseguido mantenerse hasta ahora a pesar de no cumplir su palabra pero una vez el PP le ha retirado su apoyo, la dimisión era segura.

El ya ex presidente de Murcia ha apuntado en una misiva que agradecerá «siempre la gran oportunidad y el alto honor que he tenido para servir al interés general de la Región de Murcia, sus habitantes y con ello, a España«. Ha justificado su marcha asegurando que es un ejercicio de «responsabilidad» para evitar enfrentamientos y que no llegue a darse un tripartito entre Ciudadanos, PSOE y Podemos.

Maíllo ha viajado a Murcia en urgencia y ha convocado una reunión de urgencia con la ejecutiva de su formación. Albert Rivera ha presionado a Mariano Rajoy para que forzase la dimisión de este alegando al pacto de investidura: «Le pido a Rajoy que no incumpla otra vez su palabra. Es el responsable si no lo soluciona». Con esto de nuevo exige el cumplimiento del trato en el que cualquier cargo imputado abandone las filas de la formación.

Eloy Velasco, juez que instruye la causa abrió durante la jornada de ayer una investigación a Sánchez. Por ello este mismo le acusa de «especulación razonada» en el escrito sobre la investigación. No obstante ha reconocido que «todo lo que se ha conseguido no se puede poner en riesgo». Y de nuevo ha reforzado que con dejar la presidencia pretende «hacer todo lo posible para evitar el tripartito y sus nefastas consecuencias»