Diana Fernández – @diana_Fedz


España ahora yace desapacible ante un sistema corrupto y unos enfrentamientos asentados como modus vivendi de la política nacional. La maquinaria propia del Estado deja de funcionar a partir de que imputan a la cúpula de los órganos reguladores como el Banco de España. Ante eso, el país transita insulso con genuflexiones a la aristocracia para no perturbar las formas ni a los amigos. Pero mientras España se revolcaba en el barro y en los juzgados durante la legislatura anterior, asomó Ciudadanos para prometer orden y justicia y asegurar que el pueblo no estará manejado por tramposos trileros.

En una cafetería frente al Congreso de los Diputados, con traje azul marino y un pin naranja del partido (sin el apóstrofe) en la solapa izquierda de la chaqueta, relata que sus inicios en política fueron casi azarosos por recomendaciones familiares pero recalca en múltiples ocasiones que él no ha sido elegido a dedo y luce que en su partido hay primarias. Arquitecto de profesión , Diego Clemente diputado de Ciudadanos, portavoz de Políticas Integrales para la Discapacidad y secretario de la mesa de Cooperación Internacional comenzó en política enfrentándose a “un feudo del Partido Popular, Roquetas de Mar” y la victoria le llevó a ser concejal durante un año, cargo al que renunció tras salir elegido diputado, “voluntariamente –recalca- aunque está permitido por la Constitución compaginar ambos”. “He tenido corta experiencia pero intensa. Soy nuevo pero no novato” apunta.

Del centro-izquierda a la socialdemocracia

La izquierda o la derecha ya son términos asentados convencionalmente a través de los cuales la gente se identifica y actúa. ¿Con qué se identifica el votante de Ciudadanos?. Según Clemente,  la formación no se encasilla en ninguna de las opciones mencionadas. “Somos socioliberales, término que está acuñado en Europa” y ante la insistencia en saber en cuál de las dos opciones se sienten más cómodos responde que “creo en la economía libre de mercado. No creo en el intervencionismo, y somos progresistas en lo social. Hemos recabado muchas medidas sociales del 15-M” asegura. Cabe recordar que en la página oficial del partido han pasado por llamarse partido de centro izquierda y más tarde socialdemócratas, “término que se abandonó en el último congreso de Ciudadanos” hasta socioliberales.

El partido se consagró en la ‘Conjura del Goya’, cuando Rivera decidió aspirar a la presidencia del Gobierno y extender las siglas del partido a nivel nacional una vez se había asentado en Cataluña, tierra natal de la  CS, ahora sin apóstrofe justo por ese motivo. Al partido se le ha puesto la etiqueta en muchas ocasiones de “PP renovado”, ¿Qué os diferencia del Partido Popular?. “Ellos no creen en las políticas sociales ni en la regeneración. Nosotros no habríamos dejado de invertir 2.000 millones en políticas de dependencia. Nuestra prioridad es la clase media trabajadora”.

La influencia de Ciudadanos en los Presupuestos

Los Presupuestos que ya se han prorrogado a pesar de los toques de atención que Europa da a  España, aún siguen sin cerrarse. Un pacto PP-PSOE, como sucedió en la investidura, sería suficiente para que se ponga una cifra encima de la mesa y con un apretón de manos lo lleven a Bruselas. ¿Cómo va a influir Ciudadanos en unas cifras tan relevantes si no es necesario que interfiera en el trato?. “No tengo tan claro que se de ese pacto entre ambos”. Pero si se da, el partido de Rivera quedará fuera de juego.

El andamiaje del sistema sostiene y mantiene un eterno historial de corruptos colores variados  con nombres y cifras de la política española. Ciudadanos recoge en sus estatutos lo siguiente: “Separar de inmediato de cualquier cargo público o de partido, a imputados por corrupción política hasta la resolución completa del procedimiento judicial”. Es decir, si te investigan, abandonas tu cargo con la consiguiente caída de tu reputación, pero si luego resultas salir ileso e inocente de ese proceso mediático y  judicial, retomas las labores políticas ajeno al suceso. ¿Dónde queda la presunción de inocencia?.  El partido de Rivera hasta ahora ha cumplido a raja tabla la praxis prometida en campaña incluso dentro de su formación. Según Diego Clemente, “hasta que no apareció Ciudadanos nadie se había planteado un pacto anticorrupción” y respecto a las medidas apunta que “en caso de que seas imputado por corrupción política, se vuelve a la vida civil durante el proceso, se defiende la causa y si finalmente es inocente la persona en cuestión, vuelve a su cargo sin ningún problema”.

Puertas giratorias. Los altos cargos del Gobierno se retiran con un sueldo digno y un poder más allá de lo civil que le permitía la política. Clemente está “totalmente en contra” de que las grandes empresas de España tengan como directivos a ex cargos del Gobierno. La alternativa “posible” que plantea es una “indemnización por incompatibilidad a cargo del Congreso de los Diputados” para que Felipe González, Aznar o Arsenio Fernández de Mesa no alarguen su poder en la sombra.

Ciudadanos ya ha presionado y ha conseguido un severo saneamiento de las formaciones políticas allí donde tiene poder de influir. Las mayores barreras a las que se ha enfrentado el partido de Rivera en este aspecto ha sido desde el PP donde ya se van evidenciando, con la lentitud propia de la Justicia, las infracciones millonarias que se cocieron en el seno del partido. Francisco Correa ya está donde nunca pensó que estaría a juzgar de sus multimillonarios planes, en prisión sin el arropo de las salas de magistrados. Clemente considera que Mariano Rajoy “tiene responsabilidad vigilando y eligiendo a los de su formación”. ¿Debería irse del Gobierno? . “Si yo estuviera en la posición de Rajoy una vez que imputan a mi partido y que altos cargos del partido están en prisión habría dimitido.”