La ministra de Justicia ha negado la conversación con Villarejo en la que llama “maricón” al ministro del Interior, Fernando Grande Marlaska.  Esto se da en una comida capitaneada por Miguel Ángel Fernández Chico, entonces director adjunto operativo de la Policía en el restaurante Rianxo. Sucedió en octubre de 2009.

En un desayuno celebrado hoy en el Club Siglo XXII ha asegurado que “se afirman determinadas cosas que el que me conozca, entre ellos mi compañero Fernando Grande-Marlaska, sabe que no me refiero a él. Es amigo desde el año 2004, cuando llegó a la Audiencia Nacional. Hemos mantenido una relación estrechísima, no solamente de respeto profesional, sino también de respeto personal. Es una persona a la que quiero y no quiero hablar de mis sentimientos porque este tema me ha dolido mucho”.

La ministra ha dado a entender que la conversación con Villarejo ha podido ser manipulada. “Ahora surgen unas grabaciones de una comida en la que participo, de hace nueve años, en las que no tenemos los audios completos. Hay trocitos de audio solapados, puestos, pegados. Las grabaciones, ustedes saben que se cortan, se pegan, se ponen y se quitan”, ha apuntado.

Pero a pesar del escándalo, tal y como sucedió con Carmen Montón, ha asegurado que cuenta con el apoyo de Pedro Sánchez “porque tenemos un objetivo superior que el de dejarnos arrastrar por ataques que no tienen nada de políticos, que son execrables”. Dolores Delgado ha querido quitarle peso y credibilidad al asunto asegurando que “hubo un primer bloque relativo al anterior jefe Estado de grabaciones, después respecto de mí misma se dijeron también barbaridades. Hubo un desmentido absoluto por parte de la Fiscalía. Se desmintió absolutamente ese primer bloque de ataque y ahora surgen unas grabaciones”.