logo twDiana Fernández

  • El ministro ha asegurado que es una desgnación sin intervención del Gobierno
  • Ha recordado que Soria no está imputado ni tiene abierta ningún proceso judicial a pesar de constar en los Papeles de Panamá                                      

El nombramiento que había causado furor dentro y fuera de la formación era completamente legítimo según el Partido Popular, alegó también la formación azul que sería “ilegal negárselo y antidemocrático”. Aseguraron también que había sido designado por concurso público.

La cuestión es que durante las palabras de de Guindos todo lo anterior ha ido perdiendo credibilidad. Ha reconocido que fue un «nombramiento discrecional» y que había tenido menos publicidad de lo normal además de asegurar que el hecho de que los altos cargos del Banco Mundial sean funcionarios es una tradición.

Ha asegurado que «son designaciones de naturaleza técnica. Sin intervención del Gobierno. No se trata de nombramientos políticos”. Pero esta designación que el Gobierno ha defendido a capa y espada hasta el día de hoy según el ministro en funciones es porque Soria “tenía el perfil más adecuado, según la comisión de evaluación. No está inhabilitado, ni hay decisión judicial contra él”.

Las dudas iban aflorando en la sala , pero de Guindos continuaba el relato. El hecho de que haya habido dos convocatorias, según el ministro en funciones, responde a que en febrero que fue cuando se comunicaron las vacantes a determinados funcionarios el proceso se frenó por la investidura de Pedro  Sánchez. Ese plazó se expiró y en junio la Abogacía del Estado propuso una nueva convocatoria ya que el plazo para nombrar candidato terminaba el 2 de septiembre. A esta convocatoria llegaron 10 candidatos y Soria se presentó puesto que ya había dimitido por ese entonces por su implicación en los papeles de Panamá. 

Pero la oposición no ha quedado conforme con la explicación. Pedro Saura portavoz del PSOE, ha pedido la dimisión de Luis de Guindos. Antonio Roldan en representación de Ciudadanos, ha asegurado que el nombramiento es «un traje a medida». Pablo Iglesias por su parte ha pedido también la dimisión del ministro y ha expuesto sus dudas en la intervención. Ha sido llamativa la presencia de Iglesias y no del portavoz en esos asuntos de su partido.

No obstante de la comparecencia de hoy se sigue pidiendo que acuda a un Pleno, que según de Guindos sólo ha ido 17 veces y ha recordado que la última fue el año pasado cuando hubo que inyectar dinero a Grecia.