• El portero del Sporting de Gijón carga duramente debido a que un vídeo que le muestra mirando fijamente a un aficionado fue malinterpretado
  • El guardameta se interesa por el estado de un aficionado que había sufrido un ataque epiléptico, y de malas formas lo hace saber

En ruedas de prensa se han visto todo tipo de «rajadas», producto de decir las cosas en caliente y el estado anímico tanto de entrenadores como de futbolistas, bien por polémicas arbitrales o, como en este caso, por un video malinterpretado.

El protagonista de esta historia es el portero del Sporting de Gijón, Iván Cuellar. El ex del Atlético de Madrid, entre otros equipos, estalló contra un periodista a cuenta de un vídeo en el que mira fijamente a alguien en el autobús de su equipo antes de disputar el encuentro frente al Deportivo de la Coruña.

El vídeo fue interpretado de forma que parecía que el guardameta desafiaba a los aficionados del equipo rival, cuando no fue así. Lo que en realidad ocurrió es que Cuellar estaba observando a un aficionado que estaba sufriendo un ataque epiléptico y se estaba interesando en su estado de salud.

Por este motivo, estalló de una manera poco vista anteriormente, llegando a faltar al respeto al periodista que se encargó del vídeo. Cuellar no dudó en tildar a este de «idiota» y calificó lo que hizo con el video como algo que «es de hijo de puta».

Estas palabras, por supuesto, han tenido una gran repercusión en el mundo del fútbol, ya que muy pocas veces alguien se ha encarado de esta manera con un periodista, por mucho que el periodista obrara de mal manera con ese profesional del mundo del fútbol y del deporte en general.

Después de este terremoto, se espera que haya alguna reacción ante esta acción, bien por parte del Sporting de Gijón, bien por parte del periódico y del periodista, que se verá seguramente obligado a pedir disculpas al jugador por tergiversar un vídeo de forma que causó la polémica que se produjo.

Así, el tema de las «rajadas» en rueda de prensa ha adquirido otra dimensión, a pesar de que ha habido momentos entre profesionales del fútbol y periodistas bastante tensos, llegando a haber problemas personales entre esas personas más allá de lo estrictamente personal.

El mundo del fútbol espera que este tipo de cosas no vuelvan a ocurrir, por lo que seguramente habrá sanciones y consecuencias.