• En un agónico partido frente a la india Shindu, la jugadora española consigue su primera medalla olímpica
  • De esta forma, la onubense aumenta al ya de por sí extenso palmarés.

Carolina Marín ha tenido que remontar, pero ha conseguido el oro olímpico en un partido que tuvo que alargarse hasta el tercer y definitivo set debido a la dureza de su rival.

La jugadora onubense empezó el encuentro con dudas, de hecho, perdió la primera manga por 19-21, una diferencia mínima, pero que la espoleó para los dos siguientes.

En el segundo set, se pudo ver el estilo agresivo e intenso de la española, que anuló a su rival hasta el punto de que Shindu solo pudo asestarla 12 puntos (21-12).

En el último set, Marín era consciente de la importancia que tenía ganar esa manga. Siguiendo su estilo, y dominando todos los aspectos del juego, la onubense ganó por 2115.

La bicampeona del mundo en 2014 y 2015, ha sabido aguantar los golpes de su rival, que eliminó sorprendentemente a la japonesa, quien era la máxima rival de Carolina.

Marín ha conseguido uno de los pocos retos que le faltaban a la ya de por sí extensa carrera, que es jugar unos Juegos Olímpicos, y conseguir una medalla de oro.

Esta medalla supone la sexta de oro para la delegación española, que ha conseguido la mitad de preseas doradas que en Barcelona 92, donde consiguió 12 medallas de oro.

Las 6 medallas de oro que cuelgan de nuestro medallero vienen de la natación, del piragüismo, tenis y ahora bádminton tras la épica victoria de la onubense.

Carolina Marín, de esta manera, culmina una trayectoria que comenzó con 14 años, trasladándose desde su Huelva natal hasta Madrid, donde pasó al CAR, en donde se formó.

El triunfo de Carolina Marín proviene de una historia de superación, y de un entrenamiento durísimo para poder llegar hasta lo más alto.

En esos entrenamientos, Marín experimentó y llegó a superar el umbral del dolor con una cámara de hipoxia, una máquina que simula la altura para favorecer la creación de glóbulos rojos en el cuerpo humano.

Las lágrimas fueron constantes durante los entrenos en Sierra Nevada, pero la jugadora española nunca se dio por vencida. La tenacidad es lo que ha ayudado a Marín en los momentos más duros

 Además del entrenamiento físico, la preparación mental ha jugado un papel clave en el triunfo de Carolina Marín. El análisis de sus rivales la ha ayudado a preparar un plan para cada partido para desconcertar a la adversaria.

En un deporte dominado tradicionalmente por jugadores asiáticos, la española ha demostrado que se pueden romper todas las barreras establecidas.

Con dos Mundiales y un oro olímpico, entre otros títulos en su extenso y extraordinario palmarés, solo cabe preguntarse hasta dónde llegará Carolina Marín.