Manuela Carmena ha acudido este miércoles a los dos homenajes celebrados en memoria de Miguel Ángel Blanco por su  20º aniversario. La alcaldesa, que ha acudido para apaciguar las tensiones que había provocado su decisión de no colgar un cartel sobre la víctima de ETA para no «destacar una sobre las demás», ha sido recibida entre abucheos tanto en el acto organizado por el PP como en la plaza de Cibeles. El primero se ha celebrado en la plaza de la Villa a la que han acudido 300 personas incluyendo a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Cristina Cifuentes. Durante el acto se ha pedido un minuto de silencio.

La hermana del asesinado por ETA, ha pedido a Carmena que reconsidere su postura y ponga una imagen de Miguel Ángel Blanco «durante un día o una semana» en memoria de su hermano y de todas las víctimas. La alcaldesa ha abandonado el escenario acompañada de los miembros de seguridad sin dar ninguna explicación.

El segundo acto se ha celebrado en la plaza de Cibeles, sede del Ayuntamiento. Ambos bajo el lema de «En el 20 aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco».Ha sido entonces cuando la regidora ha sido recibida a abucheos de «marioneta» o «fuera», ante su negativa de poner una foto de Miguel Ángel Blanco en la fachada de la plaza Cibeles. Carmena ha recordado el asesinato del joven político para que «jamás vuelva a pasar» un acto terrorista. Ha recalcado durante su intervención, la importancia de «escuchar todas las opiniones». Ha explicado que fue con el asesinato de Miguel Ángel Blanco cuando «empezaron a cambiar las cosas. La única forma de luchar contra el terrorismo es la democracia y la tolerancia».

Mari Mar Blanco se ha dirigido a la ex jueza para reprocharle su actitud. «No te hablo como hermana de Miguel Ángel Blanco, sino como presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo. Te pido que coloques la imagen de mi hermano, que representa a todas las víctimas del terrorismo» ha asegurado. La hermana de la víctima ha recordado las últimas horas antes del asesinato de Blanco. «Hacía calor, pero la gente decidió salir a la calle. Allí estábamos todos para salvar su vida y nadie preguntaba de qué partido éramos»