logo twDiana Fernández /logo twMarcos H. De la Morena 

Según datos publicados este miércoles por Eurostat, la economía avanza al 2,2% anual. El PIB aumentó un 0,6% . España (+0,9%), Alemania (+0,6%) o Francia (+0,5%), han presentado tales cifras a nivel trimestral lo que supone un avance asentado.

La inestabilidad del Brexit ha arrastrado a Reino Unido a crecer la mitad que los demás países de la zona euro. A pesar de esto el conjunto de la zona se ha visto beneficiada por un crecimiento impulsado por la economía de República Checa o Rumanía que han alcanzado tasas superiores al 4% anual.

Bruselas ya dio por cerrada la crisis que estalló en 2009  pero a pesar de esto, los expertos aseguran que la incertidumbre económica continúa sobrevolando la zona euro a pesar de que haya pasado más de una década de la caída del Lehman Brothers.

La semana pasada, la Comisión Europea hizo públicos datos de su balance sobre el desarrollo de la crisis, ahora que se cumplen diez años desde su estallido. La que ha sido calificada como “la mayor crisis económica de la historia” estaría, según los expertos de Bruselas, superada en la actualidad.

Aunque inciden en que todavía se debe hacer mucho para recuperar el estado en el que se encontraba Europa antes del crack, si han querido hacer palpable que, basándose principalmente en los datos del paro, que ya alcanzan cotas similares a 2008.

El mayor factor de mejoría, a opinión de la Comisión, lo encontramos en las acciones de las instituciones europeas durante estos años, ya que “tomaron importantes decisiones políticas para contener la crisis, preservar la integridad del euro y evitar peores posibles resultados”. Y, según los resultados, parecen haberlo logrado: “Los bancos son más fuertes, la inversión está aumentando y las finanzas públicas están en mejor forma”.

Según el órgano de dirección de la UE, la deuda de la Eurozona ya ha descendido hasta el 89% del PIB, la tasa de paro es la más baja desde 2009 con un 9.1% y solo tres países (entre ellos, España), siguen teniendo un procedimiento abierto por déficit excesivo.

La invitación al optimismo que Bruselas ha hecho en los últimos días, dando por cerrada la crisis en Europa una década después del shock de Lehman Brothers, basa su relato en grandes variables macroeconómicas como las dadas a conocer este miércoles: una intensa caída del desempleo —en mínimos de 2009—, un crecimiento sostenido —17 trimestres consecutivos—, y, en el plano de los riesgos políticos, el batacazo electoral de los populismos en Holanda y Francia —previsiblemente también en Alemania el próximo septiembre—. Expertos y organismos internacionales consideran sin embargo que las incertidumbres están lejos de haber desaparecido. En su último informe sobre la eurozona el Fondo Monetario Internacional alertó de que el final de la convergencia económica entre los socios del euro puede tener graves efectos y «podría suponer un desafío para la cohesión de la unión monetaria».

Los matices aparecen incluso en la dicotomía Norte-Sur cuando se hace balance de la salida de la crisis tras las turbulencias de la última década. «Alemania es de las economías que mejor ha soportado el ciclón. Pero hay diferencias más allá del eje geográfico Norte-Sur. España y Portugal han salido mejor que Grecia e Italia. Mientras que economías como Holanda y Finlandia han sufrido», señala Miguel Otero, del Real Instituto Elcano. Las alarmas se han encendido en el país nórdico, oveja negra del nuevo relato económico de los Diecinueve que tiene el fin de la crisis como epicentro. Finlandia ha sido el único país de la UE que se ha contraído en el último trimestre, con una caída del 0,5%, la primera desde 2012, y su comportamiento viene siendo mediocre debido al declive de industrias clave como la del papel o la decadencia de gigantes tecnológicos venidos a menos como Nokia.

Pese a los datos positivos de crecimiento, hablar de una salida conjunta de la crisis por parte de la zona euro sería, según algunos expertos, aventurado. «Alemania está ahora en mejor situación que antes de la crisis, pero es la excepción, no la regla. Países como España, Portugal, Italia, o por descontado Grecia, siguen estando peor. A nivel agregado no podemos decir que los europeos están mejor ahora que hace diez años», estima Ángel Talavera, de Oxford Economics.

La gran pregunta que sobrevuela la recuperación sigue siendo qué sucederá cuando los estímulos del Banco Central Europeo desaparezcan y los tipos bajos queden atrás. «Existen grandes desequilibrios y será un reto para el BCE subir los tipos sin amplificar las desigualdades actuales», advierte el analista Lorenzo Codogno, exdirector del Tesoro italiano.