logo twÁlex Martín

El Atlético de Madrid ha dejado escapar ante el Villareal en el Vicente Calderón una oportunidad de oro para poder distanciarse del Sevilla en la lucha por la tercera plaza de la Liga Santander. El equipo dirigido por el ‘Cholo’ Simeone ha perdido por 0-1 delante de su afición, con una buena dosis de mala suerte y una desacertada actuación arbitral que ha permitido al equipo amarillo mantenerse en la lucha por el tercer puesto.

El equipo rojiblanco comenzó el encuentro con impulso, dominando la situación ante un Villareal que no era capaz de desplegar un buen juego, a pesar de que es considerado uno de los conjuntos que mejor juego practica en la máxima categoría del fútbol español. La primera parte fue un continuo dominio del Atlético, pero no terminaba de batir a Andrés Fernández, que sostenía a su equipo en el césped del Vicente Calderón.

En los primeros minutos de la segunda parte, Simeone quiso dar un nuevo aire a su equipo e introdujo en el campo a Carrasco y Gameiro. El jugador belga dio el gran susto para el Atlético, ya que debido a una entrada de un rival, se ha lesionado la clavícula y ha tenido que ser sustituido por Fernando Torres. El extremo ha tenido que ser trasladado al hospital después de este golpe.

La segunda parte avanzaba y la tensión crecía en el equipo local, que estaba perdiendo el control de los nervios debido a que sus jugadores de ataque no eran capaces de batir al portero del Villareal. Los minutos avanzaban y la afición se empezaba a impacientar, ansiosos de nuevos tres puntos que colocasen a su equipo cerca de cerrar la tercera plaza, el objetivo.

Así, a falta de pocos minutos para que el árbitro pitase el final del partido, un error del brasileño Filipe Luis permitió que Sansone batiese a Jan Oblak y pusiese el 0-1 en el marcador. Las constantes interrupciones en el partido impidieron que el Atlético de Madrid hiciese verdaderos esfuerzos para remontar el marcador adverso que le pone en bandeja al Sevilla la tercera plaza.