• Un gol de Lewandowski es suficiente para que el Bayern se tome su revancha frente al conjunto colchonero
  • El Atlético, por su parte, sigue en caída libre tras la mala imagen mostrada en las últimas semanas en Liga y Champions

Con la clasificación para octavos de final de la Liga de Campeones como primero de grupo atada, el Atlético de Madrid se presentaba en el Allianz Arena de Munich con el objetivo de lograr el pleno de victorias en la fase de grupos de la Champions 2016/17.

Sin embargo, el Bayern de Munich, dirigido por Carlo Ancelotti, no le iba a poner nada fácil el partido al conjunto dirigido por Diego Pablo Simeone, que no termina de encontrar el sistema de juego adecuado para que se amolden sus pupilos.

El equipo alemán, desde el principio del encuentro, dejó claro que el mando del partido iba a estar en sus manos, dejando que el Atlético de Madrid tuviera opciones de una forma más defensiva y usando más el contraataque que en otros partidos.

A pesar de que, en algunos momentos del partido, el equipo colchonero tuvo sus ocasiones y puso en aprietos a la defensa del Bayern de Munich, capitaneada por Manuel Neuer, la escuadra alemana se mostró muy superior en casi todo el encuentro.

En el minuto 28, Robert Lewandowski, en un magistral lanzamiento de falta, batía al esloveno Jan Oblak y ponía el primer gol para su equipo en el marcador del Allianz Arena. Este gol hacía añicos todos los esfuerzos del Atlético de Madrid.

A la vuelta de vestuarios, ambos equipos no hicieron demasiados esfuerzos para cambiar el resultado del marcador. El Bayern tuvo un par de ocasiones claras para cerrar el partido y rematar a su rival, sin embargo, no fueron capaces de materializarlas.

Con esto, el Atlético de Madrid se mete en octavos de final como primero de su grupo, aunque no deja la mejor imagen posible, y el equipo dirigido por Carlo Ancelotti deja buena impresión ante su afición y se toma su revancha.

El equipo rojiblanco tiene que mejorar tanto en juego como en resultados para sacarse buen partido, sin embargo, la confianza que hay que tener en este conjunto es fundamental para que se pueda revertir la situación en la que está envuelto.