logo twÁlex Martín

Rusia ha sido golpeada por un ataque terrorista. En una concurrida estación de metro de San Petersburgo, una de las principales ciudades del país, una bomba disimulada en un extintor de incendios ha costado la vida al menos a diez personas y ha herido a otras cuarenta. La policía continúa con las labores de persecución de dos posibles sospechosos de este ataque, en uno de los lugares más concurridos de la ciudad.

Vladimir Putin, el presidente de Rusia, compareció en primer lugar para declarar que se estaban barajando todas las hipótesis, en la que la tésis de un ataque terrorista estaba incluida, algo que se ha confirmado y declarada oficial por el Comité de Investigación. Sin embargo, no se queda ahí y aseguran que están investigando todas las posibilidades. «A pesar de que se ha iniciado un proceso basado en el artículo 205 del código penal (acto terrorista), la investigación está dispuesta a comprobar todas las otras posibles versiones de este suceso», ha declarado su portavoz, Svetlana Petrenko.

Por el momento, se desconoce la identidad del autor de este ataque, pero desde San Petersburgo ya miran hacia «la gente del sur». «Todavía no se han averiguado las causas por eso es pronto para hablar de ellas, la investigación lo dirá, pero, evidentemente, siempre examinamos todas las posibilidades, desde el accidente al delito, en primer lugar de carácter terrorista», ha manifestado el Jefe del Estado Ruso. Una de las primeras medidas ha sido decretar tres días de luto oficial en la ciudad de San Petersburgo en memoria de las víctimas.