Centro de Madrid. Club Financiero Génova. Uno de los pocos que aún presume del poderío de aquellos clubes de los setenta dónde se reunían empresarios e intelectuales. Hoy un espacio adaptado a los tiempos y con la vista puesta en el futuro, pero siempre merodeando por los mundos de la élite y el poder. Mantener la esencia, el legado y ampliarlo está ahora en manos de su presidente, Arturo de las Heras.

Su actividad en el mundo de los negocios le llevó a ser la cabeza visible de dos de los grupos educativos más importantes de España, Centro de Estudios Financieros (CEF) y Universidad UDIMA, la primera universidad privada a distancia en el país. Juntos reciben al año más de 30.000 alumnos. Preparar para el futuro es siempre un reto. “Hoy hay muchas oportunidades para los jóvenes en el emprendimiento empresarial. Antiguamente los empresarios no tenían estudios, actualmente en la Comunidad de Madrid el 55% de ese sector tienen estudios superiores”. ¿El desarrollo del emprendimiento en España? “En otros países como Estados Unidos el Estado es mucho menos protector y hace que las personas tengan que buscarse la vida. De la necesidad hacen la virtud”. No obstante, a su juicio, «actualmente la sociedad española está en muy buen grado de desarrollo en materia de educación».

El futuro del Club Financiero

De las Heras define el Club Financiero Génova como un “espacio para el encuentro de la sociedad civil donde conocer gente, reunirse y hacer negocios” ¿Su filosofía? “La pluralidad y abierto a nuevas ideas siempre desde el respeto, el buen estilo y la ley ”. Y aunque la raíz del club está dirigida a aquellos empresarios de antes, busca la modernización y adaptación a los tiempos de hoy. A su juicio la existencia del club, conformado por 500 socios , reside en la «necesidad humana de reunirse y estar en contacto con otras personas.» 

Al finalizar la legislatura «quiero que los socios nos conozcamos mejor, conseguir más momentos de encuentro. También adaptar el club a la realidad que rige el presente, tanto en lo referido a la sede física como en su ejercicio”. Pero sin duda, “que las personas interesantes vean en el club un espacio para contar su historia y su verdad, ese será mi legado”.