• El pasado martes 28 de julio se  produjeron dos explosiones en el aeropuerto central de Estambul.

  • Murieron 41 personas además de 239 heridos. El ataque ha sido  llevado acabo por tres terroristas que antes de inmolarse, dispararon contra las personas que se encontraban dentro del aeropuerto.

Como si de una película de terror se tratara. Un oasis de paz entre las contiendas de oriente medio en el cual las zarpas del terrorismo han traspasado la delicada barrera que diferencia la paz de la guerra, para llevarse con ello la vida 41 inocentes que buscaban un descanso en su trabajo, el regreso de un familiar, la despedida de un amigo que se marcha esperando ese vuelo que nunca llegará a despegar.

Sobre las 22:00 (hora local) la policía identificó a dos sospechosos que intentaban acceder a la planta de llegadas del aeropuerto internacional Atatürk (Estambul). Cuando ambos asaltantes se dieron cuenta intentaron pasar el control de seguridad a base de disparos provocados por la kalashnikov que uno de ellos portaba apuntando a los guardias, personas y trabajadores, que se encontraban en el interior del edificio.

Tras un minuto de ininterrumpidos disparos, se produce una fuerte explosión debido a que uno de los terroristas apretó el detonador justo antes de que la guardia pudiera parales. Mientras un tercer asaltante que se encontraba en el parking hizo explotar otra bomba que se encontraba dentro del vehículo en el que habían sido trasladados hasta llegar al aeropuerto. Este ataque ha desatado una gran confusión en Turquía, que no se ha esclarecido hasta la mañana del miércoles cuando el gobernador de Estambul ha comunicado el número total de víctimas y heridos a causa de los disparos o la metralla de las bombas.

Dicho ataque ha supuesto la entrada de Turquía en un estado de emergencia ya que se tiene miedo a que esta sucumba a las tensiones que azotan actualmente oriente medio, por ello el gobierno ha convocado inmediatamente un gabinete de crisis con la participación de los ministerios a los que afecta el ataque para tomar decisiones sobre seguridad y la lucha antiterrorista.

La primera decisión ha sido el cierre de todos los accesos a la terminal, aunque los vuelos seguirán aterrizando en el aeropuerto como de costumbre.